martes, diciembre 09, 2008

In memorian de Tere, Juan y Jose



Donde Miguel Hérnandez escríbía Orihuela nosotros queremos decir Motril,
donde
Ramón Sijé, nosotros Tere, Juan y Jose.



(En Orihuela, su pueblo y el mío
se me ha muerto como del rayo Ramón Sijé,
con quien tanto quería)

Yo quiero ser llorando el hortelano
de la tierra que ocupas y estercolas,
compañero del alma tan temprano.

Alimentando lluvias, caracolas
y órganos mi dolor sin instrumentos,
a las desalentadas amapolas
daré tu corazón por alimento.
Tanto dolor se agrupa en mi costado,
que por doler, me duele hasta el aliento.

Un manotazo duro, un golpe helado,
un hachazo invisible y homicida,
un empujón brutal te ha derribado.

No hay extensión mas grande que mi herida,
lloro mi desventura y sus conjuntos
y siento más tu muerte que mi vida.
Ando sobre rastrojos de difuntos,
y sin calor de nadie y sin consuelo
voy de mi corazón a mis asuntos.

Temprano levantó la muerte el vuelo,
temprano madrugó la madrugada,
temprano estás rodando por el suelo.

No perdono a la muerte enamorada,
no perdono a la vida desatenta,
no perdono a la tierra ni a la nada.

En mis manos levanto una tormenta
de piedras, rayos y hachas estridentes,
sedientas de catástrofes y hambrienta.

Quiero escarbar la tierra con los dientes,
quiero apartar la tierra parte a parte
a dentelladas secas y calientes.

Quiero minar la tierra hasta encontrarte
y besarte la noble calavera
y desamordazarte y regresarte.

Y volverás a mi huerto y a mi higuera
por los altos andamios de las flores
pajareará tu alma colmenera
de angelicales ceras y labores.
Volverás al arrullo de las rejas
de los enamorados labradores.

Alegrarás la sombra de mis cejas
y tu sangre se irá a cada lado
disputando tu novia y las abejas.

Tu corazón ya terciopelo ajado,
llama a un campo de almendras espumosas
mi avariciosa voz de enamorado.

A las aladas almas de las rosas
del almendro de nata te requiero,
que tenemos que hablar de muchas cosas
compañero del alma, compañero.



Poeta: Miguel Hernández


1 Comments:

At 6:49 p. m., Blogger FRAN said...

MALDITA N-323
¿Y si ese día no hubiera llovido?, ¿y si ese día os hubierais quedado en casa mas rato?, ¿y si el coche que subía no hubiera pasado por allí en el mismo momento que lo hicisteis vosotros?, ¿y si…?
Maldita N-323 por quitar de un plumazo tantas vidas, por llenar de tristeza tantas almas, por oscurecer tantas alegrías, y más en esta época, por hacer que una persona deje de cantar en la casa de aquél que dice que todos podemos entrar, por hacer que un joven deje de despertarse cada día con una sonrisa.
Maldita seas tú N-323 y aquél que dice que la vida puede ser maravillosa, que su casa es la de todos, y que la vida es un bien preciado. Maldito seas por dejar dos vidas en tus manos y no hacer nada, maldito seas por hacer que los que estamos en este mundo suframos pérdidas tan trágicas como ésta y no nos des nada a cambio de este sufrimiento.
¿Sabes Juanillo?, tantas veces que has jugado al futbol sala, y de todos los partidos que has jugado, este partido lo has perdido, has perdido el partido más importante de tu vida, y nosotros lo hemos perdido por sufrir para siempre tu ausencia. Siempre quedará pendiente entre tú y yo la eterna partida a la psp.
Jamás dejaré de escuchar tu sonrisa pegadiza, jamás dejaré de ser tu “amigo invisible”, jamás olvidaré los hoyuelos de tu cara al sonreír. Y es que no hace falta describirte, no hace falta decir como eras o como no eras porque la gente que te conocía lo sabía, simplemente indescriptible, eras la felicidad personificada con una sonrisa siempre dibujada en tu cara.
Once años escuchándote cantar, once años de buenos recuerdos, y algunos malos, pero siempre hemos sabido tirar del carro. Siempre que te recordemos de ahora en adelante escucharemos una bella canción que a ti te encantaba, el “Hay linda amiga”: Hay linda amiga, que no vuelvo a verte, cuerpo garrido que me lleva a la muerte, no hay amor sin pena, pena sin dolor, ni dolor tan agudo, como el del amor. Hay linda amiga, que no vuelvo a verte, cuerpo garrido que me lleva a la muerte, levánteme madre, al salir el sol, fui por los campos verdes, a buscar mi amor. Hay linda amiga, que no vuelvo a verte, cuerpo garrido que me lleva a la muerte.
Tu música y tu voz siempre estarán presentes entre nosotros.
LA VIDA ES SÍMBOLO DE ETERNIDAD. Fran

 

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